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por
Mercè Molist 05/11/03
FALLOS EN UN "SOFTWARE" DE VOTO ELECTRÓNICO
PONEN EN DUDA LAS VICTORIAS REPUBLICANAS EN EE.UU.
La Electronic Frontier
Foundation y la mayoría de universidades de los Estados
Unidos se han unido para denunciar las prácticas fraudulentas de una importante
empresa de votación electrónica, DIEBOLD
ELECTIONS SYSTEMS. Un hacker entró en el sistema de la
compañía y copió 15.000 documentos confidenciales, que
puso a disposición del público. En ellos se demuestra que el
"software" de DIEBOLD, usado en las elecciones que dieron
la victoria a BUSH y SCHWAZENEGER, tenía agujeros que permitían cambiar los
votos.
En marzo, alguien se introdujo en los servidores de la
compañía norteamericana de sistemas de votación
electrónica, Diebold Elections Systems, y copió 1,8 gigabits
de datos, la mayoría correo electrónico desde 1999 y documentos
internos. Diebold suministra máquinas de votación
electrónica a 37 estados y tiene repartidas más de 50.000
terminales por el país. Los documentos demostraban que la empresa conocía los graves errores de
seguridad en sus programas, que podían provocar fraude, como la
posibilidad de cambiar votos sin dejar
rastro o la instalación de
programas no certificados por las autoridades electorales.
En agosto, el hacker envió los documentos a diversos activistas, que
los publicaron en sus "weblogs". Pronto, otras webs replicaron el
contenido, la mayoría en universidades estadounidenses, desde Hardvard
hasta el Bronx, pero también Australia, Canadá o Italia. Diebold
les mandó avisos legales para que retirasen los documentos,
amparándose en la ley de derechos de autor Digital Millenium
Copyright Act (DMCA). Capitaneados por el grupo de estudiantes
"Why War?", del Swarthmore College de Pennsylvania, los
activistas iniciaron entonces una campaña de desobediencia civil
electrónica, negándose a retirar el material.
Según los estudiantes, "no podemos permitir la
supresión de evidencias que prueban que una máquina Diebold
registró 16.022 votos negativos para Al Gore en Florida, durante
las elecciones presidenciales del 2000. Tampoco que el CEO de esta
compañía ha dado 9.965 dólares a Bush y el partido
republicano desde el 2001. Ni que Diebold se esté preparando para
contar los votos de las presidenciales del próximo año.
Están usando la ley del "copyright" para suprimir una información que
necesita ser hecha pública".
Diebold envió también un aviso legal al proveedor Online
Policy Group, para que uno de sus usuarios, el San Francisco
Indymedia, retirase enlaces hacia los documentos. Este ISP, sin
ánimo de lucro, está ligado a la Electronic Frontier
Foundation (EFF), que salió en su defensa. La EFF y la
Stanford Law School han pedido una orden judicial para que Diebold
deje de enviar amenazas. Según los abogados de la EFF, "las
exigencias abusivas del "copyright" no pueden silenciar el debate
público sobre la seguridad del voto electrónico. Estos
documentos son del dominio público, por su importancia en este
debate. Además, defendemos el derecho de
los usuarios a enlazar con información que es
crítica".
Diebold ha hecho pocas declaraciones sobre el tema: que sus amenazas no
significan que los documentos sean auténticos y que algunos pueden haber
sido alterados, después de robados. Un ex-trabajador de la
compañía ha desvelado, por su parte, que Diebold
instaló, el año pasado, tres programas no certificados en 22.000
máquinas, vendidas al estado de Georgia por 56 millones.
Las consecuencias no se han hecho esperar: Marc Carrel, de
la secretaría de estado de California, ha anunciado que
retrasará la certificación de los productos de Diebold para las
elecciones de 2004, hasta que no se haga una investigación. Según
Carrel, Diebold instaló programas sin certificar en 4.000
máquinas de voto electrónico del condado de Alameda, usadas en las
elecciones que dieron la victoria a Arnold Schwazeneger. Otro
condado californiano, San Diego, se encuentra en estos momentos
negociando la compra de 10.000 máquinas Diebold.
En Maryland, los demócratas han pedido una auditoría
independiente a las máquinas Diebold que su estado acaba de comprar. Los
demócratas no se fían de los informes de la auditora
Science Application International Corp (SAIC): en julio, un
estudio de dos universidades avisaba a las autoridades de Maryland de
serias debilidades en el sistema de voto de Diebold. Se pidieron
explicaciones a SAIC, quien replicó que los científicos no
entendían el sistema. En Europa, se ha creado una plataforma para
exigir la fiabilidad del voto electrónico.
ENLACES
* Imágenes añadidas por maty

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