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por Marcos Taracido, de Libro de Notas 12 Noviembre 2003
INTERNET, UN NUEVO
GÉNERO CREATIVO
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Publicación
GéneroLos cánones, la construcción de géneros literarios o de artes diferenciadas era utilizado no sólo para orientar al público sobre lo que iba a leer/ver/escuchar, sino también para limitar las fronteras creativas del autor: ubicarse en un género es un modo de autofacilitarse las cosas.
Veamos
algunos ejemplos no excluyentes:
Extensión
Las editoriales rechazan constantemete manuscritos porque su extensión no es rentable: en internet uno puede publicar una novela de 1 millón de palabras o una frase de 10. O crear un sitio alrededor de una foto o de una galería de 300. El espacio es otro en la red: más ligero, más heterogéneo, más ecológico y mucho más barato. En la red el espacio es el bit, la información, y potencialmente carece de límites.
HiperenlaceUna obra en red es todas las obras. Metafóricamente, cada palabra de un cuento o de una novela nos evoca a centenas de otras palabras y otros cuentos y su lectura es un continuo viaje mental hacia otros lugares, otras novelas, otras vidas.
Una obra en red es una biblioteca; la Biblioteca.
Anonimato y privacidad
Son varios, en mi opinión, los aspectos negativos de esta característica, casi todos ellos relacionados con actitudes cobardes y míseras que se aprovechan del ocultamiento, pero sin duda hay un aspecto que es altamente positivo: la tranquilidad que da expresarse bajo la fachada de un pseudónimo, sin miedo a lo que se diga, sin pelos en la lengua, sin prejuicios, sin tabúes... libertad de expresión.
Libertad de expresiónLa red nos hace más libres. De hecho, la red te permite evitar toda censura que no esté legislada, y aún esa es difícilmente controlable en la internet, reduciendo el control de los contenidos a la autocensura: publicaré lo que yo crea conveniente.
En la red, uniendo todos los aspectos anteriormente tratados, la libertad de expresión es un hecho porque puedes prescindir de terceros para publicar, puedes escoger tus contenidos y puedes hacerlo, además, sin recursos económicos. [Mientras terminaba de pulir este artículo publicaba J.J. Merelo otro artículo sobre la libertad de expresión que incide en algunas de las características que yo he expuesto. Muy recomendable su lectura]
ModificaciónNo son pocos los autores que sólo abandonan una obra cuando la publican y, por lo tanto, pierden la posibilidad de seguir modificándola. En el caso de los libros impresos, la mayoría aprovechan segundas ediciones para introducir variaciones y cambios en el original. Ese concepto de original, de obra terminada, carece de sentido en una publicación digital: la fe de erratas muere con la WWW. Una falta de ortografía, un dato erróneo, una sombra en la fotografía, un párrafo imperfecto, un color poco logrado, un verso pobre... todo puede ser corregido en un instante. Se acabó el rompecabezas de los filólogos en torno a las ditintas versiones que circulan de una obra, sus variaciones y, por lo tanto, distintas interpretaciones: una obra en internet está sujeta al capricho de su autor y se puede decir que es un perpetuum mobile, una metamorfosis constante, incluso una obra que el lector nunca acabará de leer porque siempre hay algo nuevo y distinto. |
De lo anterior deducimos que el auténtico cambio se produce para el autor, que pasa a parecerse más al autor teatral del Siglo de Oro que controlaba todo el proceso de la obra: el nuevo autor creará, editará, publicará, distribuirá y publicitará su obra, sin intermediarios, sin injerencias, sin censuras y sin trabas, y todos estos cambios redundarán en una serie de características propias, algunas creo que apuntadas aquí, de las obras editadas en la internet. El resto, la recepción, será cosa de los lectores.
- OTRAS PORTADAS ALTERNATIVAS -