por Jesús Márquez, http://www.jesusmarquez.net      12 Julio 2003

 

LIBERTAD, ¿PARA QUÉ?

Día 12 - Protesta contra la LSSIce. Libertad, ¿para qué?

 

Esta pregunta la formuló, hace casi un siglo, un tirano. Es la pregunta que íntimamente se formulan los que poseen el poder: políticos, banqueros, ejecutivos de multinacionales... Y es una de las más terribles formulaciones que sobre la libertad se pueden realizar: o mejor sobre la falta de libertad. ¿Para qué querrán eso que llaman "libertad"? Los que tal pretenden, han de ser, son, sospechosos.

Llega el día 12 (esta vez de julio de 2003) y NAUTOPIA vuelve a testimoniar la protesta contra esa ley injusta, que conocemos por sus siglas LSSIce (que son síntoma de barbarie: recordemos que el totalitarismo del siglo XX fue amigo de las siglas, de millares de siglas que desconciertan al ciudadano).

Muchas leyes mucha injusticia, rezaba un dicho de los clásicos.

 

Las leyes que provienen de EE.UU. han marcado la pauta, pero el proceso venía de atrás: restricciones a la criptografía, control de servidores con Carnivore, control de las comunicaciones con Echelon... Hay quien sigue creyendo que los poderes públicos son buenos hagan lo que hagan, que lo que dice la televisión es verdad y que "no es posible que nadie en este mundo haga un uso ilegítimo del poder que tiene en sus manos". ¡Faltaría más! Pero yo debo ser un paranoico... Bendita paranoia.

Mientras en las reuniones de "hackers" de alto nivel se tratan las cuestiones decisivas sobre anonimato, privacidad, y se dan por supuestas cosas como la última vulnerabilidad de la plataforma tal o del router cual (por ejemplo, en el Chaos Computer Club y sitios similares), en otros sitios siguen de espaldas a la realidad y se enredan en conferencias sobre "hacking ético" dadas por ex-agentes de algunas agencias norteamericanas o pendientes de llevarse a casa la camiseta y la foto más "cool" para que la vean los colegas.

La estupidez no tiene fronteras y el espíritu servil y lacayo nos amenaza A TODOS, como el reverso tenebroso de la Fuerza.

 

No todo da igual y si las personas, que son en parte ciudadanos, no toman conciencia de su papel en la defensa de sus libertades, los políticos, pero no sólo ellos, se terminan creyendo que nos hacen un favor al restringir esas libertades que, como si fuéramos niños pequeños, podrían hacernos daño.

Tan peligroso es evitar la crítica al poder político por pertenecer a unas siglas, como aprovechar las críticas legítimas de los ciudadanos para sacar tajada política. Vemos a muchos que permanecían mudos cuando sus amigos estaban en el poder, que hoy se rasgan como fariseos las vestiduras políticas.

La educación es la clave del asunto. Y como lo saben, cada vez se baja más el nivel de lo que realmente importa, de la base que lo sustenta todo: los conocimientos, la instrucción que deja huella, poso en la persona. Los valores, la ética, no se aprenden en los libros ni en las aulas, se adquieren con el ejemplo de los que nos rodean: padres, profesores, amigos, ídolos, etc.

Y es que pensar no es bueno para la salud, y llevar esos pensamientos a la práctica sólo se les ocurre a los locos :( . Por eso el gobierno ha creado esta ley: para evitar que nos hagamos daño con esa cosa tan peligrosa que se llama LIBERTAD.

 

Una vez más alzo este grito en forma de bits: No a una Internet de los mercaderes, no a una Internet de los burócratas, no a una Internet de los pederastas. NO A LAS MORDAZAS, SÍ AL USO LIBRE DE LA MENTE (aquello que más temen los que dicen representar a los ciudadanos: en el gobierno ¡y en la oposición!).

Sí a la protesta, sí a las comunidades libres como la nautópica y a la unión basada en el respeto y los principios.

 

 

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